Palabras del Alma

Carta para Ti, AMOR.

Te pienso, te sigo pensando, porque el reflejo de Ti, AMOR, trae luz a mi Alma y cada momento que paso en tu mente es un nuevo amanecer.

Te espero, te sigo esperando, y así mientras preparo mi corazón que no hace más que repetirme tu nombre.

A menudo sé de ti y una lágrima de felicidad limpia el polvo de mi Alma. A menudo te veo y no me queda más que dar gracias. Gracias por darme tus ojos para contemplar la belleza de este mundo. Gracias por recrearte en mi, por recrearte en nosotros. Gracias por tenderme la mano. Gracias por recordarme a menudo que soy, que nunca estuve solo y que siempre estuviste aquí pensándome, esperándome, mirándome…

Gracias AMOR.

Ezequiel Novoa.

Palabras de Verdad

Comun-unión.

«Cuando te llamas a ti mismo indio o cristiano o musulmán o europeo o cualquier otra cosa estás siendo violento. ¿Ves por qué es violento?
Porque estás separándote a ti mismo del resto de la humanidad.
Cuando te separas a ti mismo por causa de creencias, nacionalidad, religión, tradición… alimentas la violencia.
Así que alguien que esté en el camino de entender la violencia no pertenece a ninguna religión, partido político o sistema parcial.
Alguien así se preocupa seriamente por la compresión total de la humanidad.»

Jiddu Krishnamurti.

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Lo más importante es invisible…

Después de haber caminado durante horas en silencio, cayó la noche y las estrellas comenzaron a iluminarse. Yo las entreveía como en sueños, al tener un poco de fiebre a causa de mi sed. Las palabras del principito bailaban en mi memoria:

– Entonces tú también tienes sed ? – le pregunté.

Pero no respondió a mi pregunta. Simplemente me dijo:

– El agua puede ser buena también para el corazón…

No comprendí su respuesta pero me callé… Ya sabía que no había que interrogarlo.

Estaba cansado y se sentó. Yo me senté a su lado. Y, después de un silencio, agregó:

– Las estrellas son bellas, a causa de una flor que no se ve…

Respondí “desde luego” y miré, sin hablar, las ondulaciones de la arena bajo la luna.

– El desierto es bello… – agregó.

Y era verdad. A mí siempre me gustó el desierto. Uno se sienta sobre una duna de arena. No se ve nada. No se escucha nada. Y sin embargo hay algo que irradia en silencio…

– Lo que hace al desierto tan bello – dijo el principito – es que esconde un pozo en algún lado…

Me sorprendió comprender de golpe esa misteriosa irradiación de la arena. Cuando era niño vivía en una casa antigua, que según la leyenda tenía un tesoro oculto. Desde luego, nunca nadie pudo descubrirlo ni posiblemente lo haya siquiera buscado, pero hechizaba toda aquella casa. Mi casa escondía un secreto en el fondo de su corazón…

– Sí – le dije al principito –, se trate de la casa, de las estrellas o del desierto, lo que produce su belleza es invisible !

– Me alegra – dijo – que estés de acuerdo con mi zorro.

Como el principito se dormía, lo tomé en mis brazos y seguí viaje. Estaba conmovido. Me parecía llevar un frágil tesoro. Me parecía incluso que no había nada más frágil sobre la Tierra. Miraba a la luz de la luna esa frente pálida, esos ojos cerrados, esos mechones de pelo que ondeaban al viento, y me decía: lo que veo no es más que una cáscara. Lo más importante es invisible…

El Principito.

Antoine de Saint-Exupéry

Palabras de Verdad

Ahora si…

De repente me detuve, sentí que era el momento de empezar una nueva historia de esas que duran eternamente. Cuando mis pasos comenzaron note que ya no caminaba solo, que la verdad caminaba a través de mi, allí supe que esto siempre había sido así. Como en este momento siempre perfecto lo andado también lo era, nada perfecto proviene de la imperfección, pero ahora lo tengo claro, ahora si...

Ezequiel Novoa.

Palabras de Amor

Lo supimos a la vez
fue en un cruce de miradas
se adentró sin preguntar
sacudiendonos el alma.

Ezequiel Novoa.

Palabras del Alma

Esa chispa divina.

Y es cuando retiro la importancia del mundo y sus cosas, y es cuando yo ya no importo, es ahí que aparece, en ese eterno instante, esa chispa divina que me hace fluir sin más en un mundo sin conflictos y que se esfuma con el solo intento de retenerla.

Ezequiel Novoa.

Palabras del Alma

Adiós…

El tiempo es viejo, se está muriendo, y yo que nací en el tiempo me muero con él. Y en lo eterno, donde el tiempo se disuelve como la niebla en el más bonito de los amaneceres, reiremos juntos mientras recordamos la hermosura del presente.

Ezequiel Novoa.